A la búsqueda de la felicidad

A veces me pregunto si el ser humano tiene verdadera conciencia de lo que puede ser la felicidad, o tiene una idea preconcebida de ella y se empeña en buscarla sin parar durante toda su vida. No es que yo no crea que no se puede ser feliz, es sólo que creo que intentamos serlo de la manera equivocada, y buscando algo que no tenemos muy claro qué es en realidad.

Desde que el mundo es mundo, el hombre quiere ser feliz, qué duda cabe, y no creo que haya otro concepto en el universo con el que se haya polemizado tanto, se hayan dado tantas definiciones ni se hayan hecho tantas frases hechas. Y es por esto último por lo que creo que en realidad no sabemos muy bien qué es lo que queremos conseguir al encontrar la felicidad, pues está claro que cada cual la busca a su manera y la siente de diferente forma al del resto de la humanidad.

De cualquier forma, a mí siempre me ha parecido que la mejor frase que se ha hecho sobre ella es: "La felicidad está al alcance de la mano". Puede parecer bastante vanal, e incluso despreocupada, pero eso es porque no la analizamos bien; no quiere decir que haya una forma sencilla de conseguir ser feliz, pero que de conseguirlo, estará siempre en nosotros y en aquello en lo que nos rodea, y no buscando quimeras ni sueños imposible. Es imposible ser feliz si uno se frustra empeñado en buscar felicidad en cosas y sitios ajenos, ya que a la larga el esfuerzo puede ser inútil y no terminar de complacernos.

La idea de la felicidad es una de las que mueve al mundo, creo yo, aparte de la del amor (jeje, me estoy poniendo profundo). Me inclino más por la primera, ya que se supone que la segunda te la puede proporcionar si encuentras a la persona adecuada; pero como esto a veces es complicado, más bien intentar conseguir ser feliz sin poner nuestras esperanzas en las relaciones sentimentales, por lo que pueda ocurrir. Y ahora, sólo queda lo más difícil, analizar qué cosas nos pueden traer la verdadera felicidad, pero siendo prácticos y realistas; cosas que nos quedan cercanas, que conocemos, y que ya de entrada nos dan satisfacción. Creo que en eso consiste el verdadero truco.

¿Y a vosotros, qué os hace realmente feliz? ¿Habéis encontrado vuestro propio camino a la felicidad? Si es así, quizá no os importe compartirlo con todos nosotros.