La ciencia, buscando respuestas para ser feliz

No sé si el ser humano ha perdido totalmente el rumbo o, por el contrario, está usando su supuesta habilidad mental superior; pero parece que, al no ser capaces por nosotros mismos para buscar la felicidad, hemos decidido echar mano de la ciencia para encontrar sus claves. Yo no sé qué pensar, me resisto a creer que eso de ser feliz se consiga gracias a una fórmula matemática que nunca falla y que funciona con cualquier persona y en cualquier circunstancia; pero si es así, bienvenida sea esa ayuda.

Son varias las Universidades en el mundo que han hecho esta clase de estudios, así que quizá yo sea un escéptico y realmente el origen de la felicidad se encuentre en la ciencia y en sus verdades empíricas. Es curioso porque, a pesar de que cada una ha llegado a sus propias conclusiones, ha habido varios resultados en los que todas han coincidido, y que os voy a exponer a continuación:

-Haz ejercicio: Por alguna razón extraña, parece ser que realizar alguna actividad física, o más bien, dedicar un tiempo específico a realizarla, es una de las claves para ser feliz. Bueno, en realidad no es tan extraño, se supone que con el ejercicio se liberan endorfinas, que son las llamadas "hormonas de la felicidad"; así que cuanto más tiempo dediques al deporte, aunque sea un simple paseo, más endorfinas liberarás, ergo más feliz serás.

-Duerme bien: Descansar lo suficiente durante las horas nocturnas es más importante de lo que parece para lograr tener un día feliz. La actitud que mantenemos las primeras horas del día puede incidir en el resto, y hacer que sea una alegría o de los peores de nuestra existencia. Además, la falta de descanso afecta a zonas del cerebro que pueden llegar a crear una depresión, lo totalmente contrario a llevar una vida feliz.

-Sonríe: Desde luego, esto no funciona si mantenemos todo el día una sonrisa falsa; pero la clave está en sonreír porque pensemos en cosas positivas y que nos agradan. Eso hace que nuestra sonrisa se refleje en los demás, que automáticamente nos responden de la misma forma, y aunque el resultado no sea precisamente "happy flower", siempre es mejor estar rodeados de gente contenta que de rostros ceñudos, ¿o no?

felicidad

Como veis, no son cosas extraordinarias, que hayan tenido que inventarse ni que salgan del resultado de hacer una mezcla en una probeta. A veces, la ciencia también puede llegar a la conclusión de que no hace falta hacer nada extraordinario para ser feliz, y que algunas de las claves para lograrlo están más cerca de nosotros de lo que pensamos.